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Zaragoza estrenará una ITV urbana para motos este mes Estará junto a la avenida Cataluña y la DGA solo espera un permiso municipal. Podrán utilizarla los ciclomotores, motocicletas, "quads" y vehículos especiales.
Los conductores de moto de Zaragoza están de enhorabuena. A lo largo de este mes de septiembre, el Departamento de Industria del Gobierno de Aragón abrirá las puertas de una estación de Inspección Técnica de Vehículos (ITV) urbana que podrán utilizar los usuarios de ciclomotores, motocicletas, quads, cuadriciclos, taxistas para controles del taxímetro y otros vehículos especiales como las barredoras de FCC que limpian las calles. Las instalaciones están ubicadas en la calle 23 de abril, en el polígono del Pilar, en una zona entre la avenida Cataluña y el segundo cinturón. La empresa Aragonesa de Servicios de ITV, la misma que gestiona la estación de Utebo, ha acondicionado unas naves que servirán para que los moteros y, en especial los que conducen ciclomotores y cuadriciclos, tengan que salir a la autovía para llegar hasta las estaciones de Utebo o Malpica. Según fuentes del Gobierno de Aragón, las instalaciones ya están a punto y solo falta un permiso municipal para abrir las puertas de este punto urbano de revisión de vehículos. La comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de Zaragoza tendrá que aprobar en las reuniones de este mes la licencia de apertura de este establecimiento. Desde el pasado 1 de enero, la revisión periódica de los vehículos es obligatoria también para los ciclomotores y los cuadriciclos. Sin embargo, la lejanía de las estaciones de Utebo y Malpica y el elevado porcentaje de vehículos que no logra pasar la inspección a la primera --el 50,57% desde enero a julio-- ha llevado a muchos conductores a obviar este trámite obligatorio y preferir enfrentarse a las multas --150 euros-- por no acreditar la revisión oficial. Durante los siete primeros meses del año han pasado la ITV 2.355 ciclomotores en la capital aragonesa. De ellos, 1.191 (el 50,57%) han sido rechazados en la primera revisión, fundamentalmente por superar la velocidad permitida o por exceso de ruido. La normativa establece un tope de 45 km/h para los ciclomotores. Mediante el uso de rodillos, los técnicos comprueban que no se pasa de los 62 km/h. Si lo hace, el vehículo no aprueba la revisión. También lo someten a una prueba de ruido, ya que, especialmente los más jóvenes modifican el tubo de escape para correr más. Durante la inspección, se controlan otros elementos de seguridad en la circulación como los frenos, el alumbrado, el grosor de los neumáticos o la señalización. También se miden las emisiones de monóxido de carbono y las matrículas. La tasa establecida por la revisión de los ciclomotores es de 14,95 euros. Si los vehículos no pasan la ITV a la primera tienen una segunda oportunidad y un plazo de dos meses para volver sin tener que abonar de nuevo más dinero. Eso sí, si sobrepasan la velocidad permitida no pueden circular durante el periodo de subsanación de las deficiencias. La obligación de pasar la ITV de los ciclomotores comenzó el pasado mes de enero. La normativa estableció que en ese mes debían pasar la revisión los vehículos de menor cilindrada cuya matrícula terminase en 0 y tuvieran más de tres años de antigüedad. Este mes de septiembre que hoy comienza es el turno de aquellos vehículos de menos de 49 centímetros cúbicos cuyas matrículas terminen en 8. textos extraidos del periódico digital:www.elperiodicodearagon.com
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