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Los Claretianos dejarán el Monasterio del Pueyo Los tres religiosos se incorporan a la Comunidad que existe en Barbastro La Comunidad de los Misioneros Claretianos dejará el Monasterio del Pueyo en los meses próximos, según una nueva decisión adoptada derivada de la nueva distribución geográfica de la provincia de Santiago de la que forma parte Aragón. Los tres religiosos de la Comunidad del Pueyo continuarán viviendo en el edificio durante un tiempo mientras se realicen las obras de reforma previstas en la Casa Residencia en Barbastro. Desaparece la Comunidad que ha administrado los bienes del monasterio y se origina un `serio problema` en el Obispado de Barbastro-Monzón, según Alfonso Milián. La Comunidad de los Misioneros Claretianos dejará el Monasterio del Pueyo en el transcurso de los meses próximos, tras la decisión adoptada a raíz de la nueva distribución geográfica de la provincia de Santiago, de la que forman parte Aragón, Castilla, León, Galicia, Asturias y Santander. Los tres religiosos de la Comunidad del Pueyo se han incorporado desde el domingo a la de Barbastro pero residirán en el monasterio durante un tiempo indeterminado mientras se realicen las obras de reforma previstas en la Casa Residencia en Barbastro, desde la que prestarán atención pastoral al Pueyo. De momento, sin estancia física. La decisión se tomó con antelación por parte del nuevo Provincial, Manuel Tamargo, quien informó al obispo de la Diócesis de Barbastro-Monzón, Alfonso Milián, y al alcalde de Barbastro, Antonio Cosculluela, respecto a la no continuidad. Desde el domingo, a efectos jurídicos, la Comunidad claretiana del Pueyo ya no existe como tal pero siguen allí Mariano Molina, hasta ahora superior, Juan Sanz, que lleva 25 años de servicio, y Benjamín Elcano. Casi cuarenta y seis años después de llegar al monasterio, desaparece la Comunidad que ha administrado los bienes y que era independiente en el organigrama de la antigua Provincia de Aragón. A partir de ahora, se origina un “serio problema” en el Obispado de Barbastro-Monzón, como reconoce Alfonso Milián. Se refiere a esta situación en los términos de “una de las grandes preocupaciones” que vivo él y la Diócesis. Según ha señalado a este periódico, el Provincial le informó hace meses sobre la decisión de dejar El Pueyo. “De entrada, agradezco los casi cincuenta años de servicio pero, en ningún momento, he compartido esta decisión. Se lo he manifestado de palabra, por escrito y por teléfono”. Milián se sorprendió de que saliera el tema durante su estancia reciente en Perú, después de celebrar misa, en una reunión de claretianos, casi todos de habla inglesa. “Uno de ellos me dijo textualmente: ‘esto no lo entienden en todo el mundo’. Me llamó la atención la universalidad de esta frase”. El obispo señala que ha “luchado” todo lo posible y tiene “la misma actitud” para que siga la atención en El Pueyo. “Mientras tanto, mi compromiso es buscar alguna orden religiosa que pueda realizar este servicio. Hasta ahora he hecho algunas gestiones sin resultado positivo. No es fácil porque las vocaciones no son abundantes y si bien tengo posibilidades nuevas, no hay nada claro”. En este aspecto, reconoce que “es una preocupación muy grande” la que invade a la Diócesis por todo lo que significa el santuario de la Virgen del Pueyo como patrona de Barbastro y el Somontano, que conlleva gran devoción. “He tratado de explicárselo al Provincial y le he dicho con toda claridad que nadie entenderá que haya ocho religiosos en la casa de Barbastro y ninguno en El Pueyo”. “La gente se va a escandalizar -indicó convencido- y le he dicho con estas mismas palabras que se hará mucho daño. Creo que la exposición del tema le ha conmovido, aunque desconozco ahora si habrá posibilidades de continuidad. Creo que pueden residir allí, aunque sean de la misma Comunidad. Esa es la preocupación y el deseo, acompañados de la oración a la Virgen del Pueyo, en espera de un milagro para que nos facilite los medios necesarios para atenderla en su santuario”. La continuidad física en el monasterio por parte de los Claretianos “es difícil, y por ahora sólo existe el compromiso de la atención pastoral desde Barbastro hasta que se encuentre una solución”, afirma. Señala que “la noticia ha originado una preocupación muy grande entre los sacerdotes de la Diócesis, conforme se conoce porque es la patrona de una amplia comarca. Seguro que será una noticia social desagradable”. RESPETO Y PESAR Por su parte, el alcalde de Barbastro, Antonio Cosculluela, se muestra “muy respetuoso porque es una decisión tomada en el ámbito interno de los Misioneros Claretianos” de la que le informó hace un año el Provincial. “Nos duele que se vayan los Misioneros del Pueyo después de 46 años de servicio y entrega, en especial por parte del padre Juan, verdadero ‘culpable’ de muchas obras y realizaciones en el monasterio”. Reconoce que no es una buena noticia, aunque señala que “nada puede decir” al no tratarse de una competencia municipal. “Aunque lo siento mucho porque ha habido una relación estrecha con los Claretianos y se mantienen las tradiciones del Somontano con la referencia de la Virgen del Pueyo”, precisó. Jorge Belloc, presidente de la Asociación de los Amigos del Pueyo, se mostró “muy preocupado” tras conocer la decisión. “Está claro que el monasterio no puede estar cerrado por muchos motivos. A nivel de la asociación no sabemos nada y cuando me contaron rumores llamé al Provincial en dos ocasiones, pero no me aclaró nada y me dio malas sensaciones. Le llamaremos de nuevo y convocaremos la asamblea en octubre, con antelación a la fecha habitual. Algún acuerdo tomaremos, eso seguro”. El actual portavoz de la asociación fundada por el padre Miguel Ramos, el 8 de diciembre de 1973, reitera su preocupación porque el servicio al monasterio de El Pueyo se limite al pastoral, o lo que es igual “a celebrar misa los domingos y festivos como en cualquier parroquia de la Diócesis”. Además, está prevista la convocatoria de una reunión de urgencia para hablar con el obispo. COMUNIDAD AMPLIADA La Comunidad Claretiana de Barbastro está formada, desde el domingo pasado, por Joaquín Luna, nuevo superior, José Beruete, vicario, Olegario Herrero, ecónomo, Mariano Molina, Juan Sanz, Benjamín Elcano, que se incorporan desde El Pueyo, Ernesto Varea y Remigio Sicilia. Están previstas obras de remodelación en la Casa para dotarla de nuevas estancias. El principal servicio es la atención pastoral y el Museo de los Mártires Claretianos por el que pasaron más de 4.000 personas de todo el mundo durante 2007. Según ha sabido este periódico, la decisión adoptada respecto a El Pueyo, no ha caído bien entre los claretianos de Barbastro. Así se ha manifestado al nuevo Provincial que tiene prevista una visita a la ciudad durante el mes de septiembre en la que, a buen seguro, se tratará sobre el monasterio. Textos extraidos del diario digital:www.delaltoaragon.es
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