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La ciudad, Aún quedan barreras por eliminar En la ciudad todavía hay "trampas" con las que se encuentran cada día las personas con movilidad reducida La accesibilidad arquitectónica, urbanística y en el transporte es un derecho básico para las personas discapacitadas. Los problemas de accesibilidad afectan especialmente a los minusválidos en silla de ruedas, aunque éstos no son los únicos perjudicados: según el Instituto Nacional de Estadística, un 9% de la población tiene deficiencias que le dificultan desplazarse, ver, oír, comunicarse, etcétera. Pero lo cierto es que una buena accesibilidad beneficia a todos: cuando se lleva a un niño en una sillita, cuando se cojea por culpa de una lesión, cuando se va cargado, o simplemente, porque un acceso sencillo es sinónimo de comodidad. Gran parte de los edificios de uso público tenían hasta hace poco tiempo problemas de accesibilidad, situación que se va corrigiendo en la actualidad. Se trata de obstáculos y barreras tales que, en muchos casos, pueden llegar a impedir a un minusválido cumplir con una obligación (pagar un impuesto), hacer uso de un derecho (pedir el subsidio de desempleo) o disfrutar de actividades lúdicas o culturales (ir al cine). Hace unos días, recibimos la copia de un escrito remitido por un ciudadano de Huesca al Ayuntamiento de la ciudad en el que dice: `Estimado concejal, me he decidido a ponerme en contacto con usted, como representante electo que es, para que indague las causas de que en nuestra cuidad, no se rematen adecuadamente las obras, le envió unas fotos comentadas para que usted lo pueda comprobar; así mismo, recordar la dificultad que tienen las personas de movilidad reducida para pasar por el Coso en época de veladores. Le rogamos que esto sea tenido en cuenta a la hora de adjudicar los espacios para las terrazas así como la anchura de la acera, en especial la zona de las cuatro esquinas. Este correo se lo escribo con la idea de mejorar esta cuidad para todos, ya sé que se ha invertido bastante dinero en el plan de movilidad, pero sería mas fácil si las obras se adecuaran, ya que no habría que gastar en reformas. Un saludo para usted y su equipo. Espero su respuesta. Gracias. Posdata: La accesibilidad dentro de la Casa Consistorial también deja un poco que desear`. El ciudadano mencionado nos remite una serie de imágenes de la ciudad donde se evidencia su reclamación. Una situación que se ha ido corrigiendo es que los edificios públicos tengan cerca de la entrada pasos de peatones adecuados para sillas de minusválidos. Tan solo una tercera parte de los edificios dispone de plazas reservadas para minusválidos frente a la puerta principal; además, apenas una quinta parte de estos edificios cuenta con un parquin cercano donde haya plazas reservadas para ellos. EN EL VERANO DE 2007 Varios de los centros escolares de la provincia permanecieron abiertos el verano pasado, pero para que los obreros realizaran algunos de los trabajos de mejora o adecuación que habitualmente se desarrollan antes del comienzo del curso y que, en algún caso, continuarán en el curso escolar. Muchas de ellas se centraron en la eliminación de barreras arquitectónicas. En dos de los colegios, El Parque y Alcoraz, el Ayuntamiento instaló dos ascensores y rampas de acceso para las personas minusválidas. En el primero, el ascensor comunica con el sótano, en donde están el comedor, el aula de audiovisuales y el laboratorio. En el caso del IES Lucas Mallada, la instalación del ascensor se sumó a la renovación de los aseos. En el Sierra de Guara, se instaló una rampa de acceso al edificio principal. También se hicieron mejoras en los baños, incluyendo uno adaptado para personas con movilidad reducida. Los ejemplos de rampas inútiles para una personas discapacitada son abundantes en Huesca. Destacan la de la plaza López Allué, cuyo constructor confesó que era sólo para los carritos de la compra y que no sirve ni para eso; la de la Costanilla del Suspiro, que conduce a la Fundación Municipal de Servicios Sociales, en idénticas condiciones que la anteriormente mencionada; o la paradoja de aparcar en una zona especial para minusválidos (frente a la entrada de la piscina Almériz) y cuyo acceso a la Universidad y a la plaza de la Constitución no es inmediato sino que tienen que ascender por la plaza Mosén Demetrio Segura hasta el cruce con la Ronda de Montearagón. En definitiva, las barreras arquitectónicas se han reducido pero aún quedan por eliminar. Textos extraidos del diario online:www.elaltoaragon.es
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