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Salinas afirma en su despedida que el arte es de Barbastro-Monzón El obispo señaló que su conclusión es que resulta necesario el principio de legalidad El arte es de Barbastro-Monzón, la propiedad de las obras está muy clara`. Así de transparente y contundente se expresó Xavier Salinas durante su despedida como Obispo Administrador de la Diócesis de Lérida, en la que ha permanecido desde el 8 de marzo de 2007, cuando relevó a monseñor Ciuraneta tras su renuncia por motivos de salud. A la Eucaristía celebrada el domingo, asistieron más de quinientas personas y Salinas concelebró con un centenar de sacerdotes, algunos de Barbastro-Monzón, y religiosos. Salinas se reafirmó en su posición irrevocable sobre el litigio y, en declaraciones a los medios informativos, afirmó que `en algunos momentos pensé que eran posibles otras soluciones pero, al final, he llegado a la conclusión de que el principio de la legalidad es necesario en cualquier sociedad`. En este sentido, señaló que `la propiedad es de la Iglesia y se deben obedecer las decisiones de Roma, el decreto de la Congregación de Obispos, de 2005, o el acuerdo que firmamos el obispo Milián y yo ante el Nuncio`. Sin rodeos, reiteró la propiedad de las 112 piezas e indicó que, `a partir de aquí, podemos llegar a acuerdos para compartir el arte, siempre teniendo presente de quién es, aunque entiendo que en Lérida es una cuestión muy sentida`. El prelado señaló que, `después más de doce años de camino, se ha llegado a la conclusión de que la Diócesis de Lleida ha de entregar a las parroquias de Barbastro-Monzón aquellos bienes artísticos que provienen de ellas`. Los periódicos `Segre` y `La Mañana`, de Lérida, destacaron ayer en sus respectivas portadas titulares similares relativos a la postura de Salinas, quien `se despide y reafirma que el arte es de Barbastro-Monzón`. El obispo explica que `no es cierto que en Roma no se hayan mirado los documentos de propiedad pero su respuesta ha sido contraria a nuestros intereses`. Respecto a su estancia en Lérida durante año y medio, señala que ha sido `una mezcla entre la voluntad de actuar como obispo en el sentido de no aplazar decisiones importantes y, por otra, me he sentido que me llevaban por donde no quería porque he lidiado en un conflicto heredado en el que la solución no dependía de mí sino de la Iglesia`. En la carta que leyó durante la misa, reconoció que su tarea no ha sido fácil. `He intentado buscar un bálsamo para heridas abiertas en el pasado. A pesar de ello, he sido incomprendido y criticado`, dijo. Salinas se refirió también a su sucesor, Joan Piris, que tomará posesión el domingo próximo, y apuntó que `deberá acatar esta realidad, siguiendo el ordenamiento legal de la Iglesia`. Estas opiniones le han servido para que `La mañana` le envíe a su sección La picota, en tono crítico, mientras que `Segre` lo mete en `el ascensor`, hacia abajo, en ambos casos por su postura contraria a los intereses de Lérida. El alcalde de la capital, Ángel Ros, asistió a la misa de despedida y señaló que la relación con Salinas `ha sido buena`, que ha estado de su parte siempre y que es `muy buena persona y un amigo`. Respecto al litigio, mantiene su confianza en la resolución. Textos extraidos del periódico online:www.diariodelaltoaragon.es
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