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La Reina vuelve a visitar la Expo en la recta final de la Muestra Conoció los pabellones de varios países, el centro de operaciones y el acuario La Reina Doña Sofía volvió ayer a visitar la Expo de Zaragoza. Durante la mañana, Doña Sofía se acercó hasta los pabellones de Grecia, China, Afganistán, Santa Sede, Tailandia y Jordania y al Acuario Fluvial y también pudo disfrutar de la cabalgata del Circo del Sol.
Por la tarde, conoció el centro de operaciones, los pabellones de Marruecos, Corea y Japón y los espacios colectivos de América Latina y África Subsahariana.
Miles de visitantes aplaudieron y vitorearon a la Reina durante su recorrido. Doña Sofía almorzó en el pabellón de Aragón con Marcelino Iglesias y el alcalde Juan Alberto Belloch. La Reina Doña Sofía visitó ayer la Exposición Internacional de Zaragoza por tercera vez desde su inauguración y durante la mañana pudo conocer los pabellones de varios países y el Acuario Fluvial, además de contemplar la cabalgata del Circo del Sol "El despertar de la serpiente".
La Reina llegó al recinto poco después de las once de la mañana, y fue recibida por el presidente de Aragón, Marcelino Iglesias; el delegado del Gobierno, Javier Fernández; y el presidente de Expoagua, Roque Gistau, en una jornada que estuvo marcada por el intenso viento. La primera parada de su recorrido fue el pabellón de Grecia, su país natal, aclamada por miles de ciudadanos que la esperaban. Allí, pudo admirar el espacio dedicado a este país mediterráneo acompañada por la directora del pabellón, con quien habló en griego sobre los diferentes contenidos. La Reina saludó a todo el personal del pabellón y posteriormente se trasladó hasta el de China, caminando por un pasillo que le habían hecho miles de visitantes, que intentaron saludarla y le aplaudieron y vitorearon.
En China, pudo conocer su sistema hidrográfico y las numerosas tecnologías puestas en marcha en el gigante asiático para gestionar el agua, y también vio un audiovisual sobre la próxima Expo de Shangai 2010, cuyos edificios le impresionaron. En este pabellón Doña Sofía admiró varias fotografías del Rey Don Juan Carlos, de los Príncipes Don Felipe y Doña Letizia y del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, junto a dirigentes chinos, y la anécdota llegó cuando bromeó con que ella no estaba en ninguna de las imágenes del pabellón. Allí le regalaron un jarrón de porcelana típica china, además de varios ‘pins’ de la mascota de Shangai 2010, Haibo, y un abanico elegido por ella misma. Entre miles de personas llegó al Pabellón de Afganistán, donde recibió una pieza de cerámica con un dibujo de dos manos entrelazadas junto a las banderas del país asiático y de España, y posteriormente al de la Santa Sede, en cuya puerta le esperaba el arzobispo de Zaragoza, Manuel Ureña. En este espacio, la Reina conoció al detalle las obras eclesiásticas que allí se exponen, traídas desde los museos vaticanos y desde varias Comunidades españolas. Manuel Ureña le regaló un catálogo del pabellón además de dos jarrones de cerámica de Muel (Zaragoza), uno para ella y otro para su hermana. Doña Sofía tuvo tiempo de contemplar la cabalgata del Circo del Sol, y poco después se trasladó hasta los pabellones de Tailandia, donde vio un audiovisual y un espectáculo de baile tradicional del país, y Jordania, donde se interesó especialmente por una técnica de elaborar dibujos de arena dentro de botellas.
El Acuario Fluvial fue la última visita de la mañana, y allí la Reina pudo contemplar peces, serpientes, tortugas, cocodrilos y nutrias llegados desde los cinco continentes. Junto a ella estuvo el director de esta instalación, Iñaki Aguinaga, y su hijo pequeño, de 10 años, quien continuamente explicó a la Reina numerosas curiosidades de los ejemplares. Doña Sofía almorzó en el pabellón de Aragón con Marcelino Iglesias y el alcalde Juan Alberto Belloch un menú compuesto por ensalada de verduras asadas con sopita de queso, lenguado con verduritas salteadas, crema de chocolate con helado de vainilla y espuma de arroz con leche, y un descafeinado.
Al finalizar, la Reina se hizo una fotografía con el personal de restaurante y cocina del pabellón, desde donde se trasladó al Centro de Operaciones de la Expo, espacio en el que se controla todo lo que acontece en el recinto a través de cámaras de seguridad. Tras saludar a los trabajadores, se dirigió en los coches eléctricos de la Expo al pabellón de Marruecos, donde contempló audiovisuales sobre el país magrebí y probó un dulce típico que le ofrecieron. La jornada la terminó con su visita a los pabellones de Corea, Japón, y los espacios colectivos de América Latina y África Subsahariana. A su salida del recinto posó con los voluntarios para hacerse una foto con ellos Textos extraidos del periódico online:www.diariodelaltoaragon.es
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