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La caída de la inversión y el menor consumo deterioran el crecimiento El PIB registra su menor avance desde 1996, el 1,8% interanual La primera caída de la inversión española en doce años y el declive de la construcción acentuaron en el segundo trimestre el deterioro de la economía española, también afectada por la cada vez mayor moderación del consumo de los hogares. El Instituto Nacional de Estadística confirmó ayer que el crecimiento de la economía fue de sólo el 0,1 por ciento intertrimestral, y del 1,8 por ciento interanual, y también anunció que el empleo sólo creció en doce meses el 0,4 por ciento, su menor avance desde 1996, que equivale a la creación de 69.400 puestos de trabajo a tiempo completo en un año. Tras conocer estos datos, el Gobierno insistió en recordar que la economía española sigue afrontando un entorno internacional muy complicado que se une al ajuste de la construcción, aunque aún crece por encima de la media de la zona euro, y siguió descartando la recesión. El jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, señaló que España está en condiciones de recuperar sendas de crecimiento `razonables`, en el entorno del 3 por ciento, en cuanto la coyuntura internacional lo permita. Por su parte, el secretario de Estado de Economía, David Vegara, mantuvo que es posible lograr un crecimiento medio del 1,6 por ciento -la previsión oficial- en el conjunto del año, aunque reconoció que es `difícil` que la inversión se recupere a corto plazo, y pidió de nuevo a los empresarios un compromiso en este sentido. "No podemos pedir todo el esfuerzo por una sola parte (la de la moderación salarial), es importante que los empresarios se dediquen a la inversión y al mantenimiento del empleo", señaló Vegara. El menor crecimiento económico se ha debido a una fuerte moderación de la demanda interna -consumo e inversión-, que sólo aumentó el 1,5 por ciento, frente a un sector exterior que por primera vez en siete años tuvo un peso positivo, de tres décimas, sobre el aumento del PIB. La bajada de la inversión estuvo empujada sobre todo por la caída de la destinada a la construcción, que fue del 2,4 por ciento y que no pudo ser compensada por los cada vez menores incrementos de la de bienes de equipo (2,3%) y a otros productos (3,3%). Mientras, los hogares españoles plasman su desconfianza y su reacción ante la crisis en los datos del consumo privado, que sigue deteriorándose y aunque todavía no registra tasas negativas crece a un ritmo de sólo el 1,2 por ciento, un punto inferior al del trimestre anterior. Textos extraidos del periódico online:20minutos.es
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