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Pedaleando cuesta arriba El Huesca, con Rubén y Roberto letales, acusó la expulsión de Camacho en el minuto 40 ante un buen Castellón. El Huesca cerró con una sensación agridulce su estreno en Segunda División. El equipo oscense se sostuvo en inferioridad desde el minuto 40, cuando Camacho fue expulsado tras cometer un penalti, e incluso tuvo arrestos para ponerse por delante.
Por si había alguna duda, quedó claro que estamos en una categoría en la que de cualquier concesión, por mínima que sea, nace el acierto del contrario. Por añadidura, Antonio Calderón se vio obligado a ir cambiando el dibujo y la ubicación de sus jugadores forzado por las circunstancias del encuentro. Sintésis del encuentro: Huesca: ( 2 ) - Eduardo, Edu Roldán, Corona, Dorado, Camacho, Lalo (Robert, minuto 82), Erice, Sastre, Rodri (Sobregrau, minuto 46), Rubén Castro y Roberto (Ramón, minuto 67).
Castellón: ( 2 ) - Sánchez, Baigorri, Dealbert, López Garai, Arana, Mantecón (Perico, minuto 52), Ulloa (Pau, minuto 74), Mora, Pedro, Mario Rosas y Gari Uranga. ÁRBITRO: Gardeazabal Gómez (Colegio Vasco). Expulsó a Camacho por el Huesca en el minuto 40 y por el Castellón fueron amonestados Mora y Pedro, este último en dos ocasiones, fue expulsado en el minuto 91.
GOLES: 1-0 Minuto 17: Rubén Castro. 1-1 Minuto 40: Mario Rosas, de penalti. 2-1 Minuto 49: Roberto. 2-2 Minuto 72: Mario Rosas.
INCIDENCIAS: Gran ambiente en El Alcoraz, con unos 4.200 aficionados. El Huesca presentó sus credenciales de equipo modesto, que va a cimentar su presencia en la liga con una sobredosis de trabajo a destajo y solidario y una columna vertebral en la que se forman sociedades a pares: Corona-Dorado en el eje de la defensa, Erice-Sastre como pivotes y la "doble R" que Roberto y Rubén Castro escenifican en un ataque con pegada, como pudo comprobar la zaga castellonense. Significativo también el hecho de que en el once inicial de ayer hubiese hasta ocho efectivos del exitoso curso pasado, incluyendo la buena línea de Eduardo bajo palos, además de Edu Roldán (que empezó de lateral diestro y acabó en el opuesto) y de Lalo y Rodri entrando por ambos flancos. Donde más sufrieron los azulgranas fue en los laterales, posiciones que no parecen estar muy definidas todavía. El Castellón, que se mantuvo fiel bajo el esquema del 4-2-3-1, entró en juego en plan dominador. En la fase inicial al Huesca le quemaba el balón, del que se deshacía con celeridad y de forma un tanto atropellada, casi regalándolo a la calidad que desplegaban los albinegros en la medular, quienes en su empuje encontraron una buena ocasión por medio del fornido Ulloa, cuyo remate a bocajarro lo salvó Eduardo en una valiente salida. El Huesca respondió de forma contundente poco después. No perdonó en su primera ocasión, en la que Roberto combinó con Rubén Castro, la defensa se quedó clavada y el canario puso la directa, encaró al meta y le cruzó el balón lejos de su alcance en un ambiente de traca. El gol espoleó al Huesca y descolocó al Castellón. Los azulgranas disfrutaron entonces de sus mejores momentos, moviendo el balón con criterio, buscando la manija de Sastre y la actividad de Rodri por el costado izquierdo para conectar con la `doble R`. Sin embargo, en una acción a todas luces evitable, el cuadro castellonense sacó petróleo de un córner favorable al Huesca que se convirtió en un contragolpe de consecuencias fatales: Edu Roldán resbaló en el medio campo ante la presión de Arana, Camacho no acertó a trabarle y el jugador albinegro, tras zafarse de Eduardo, remató a puerta vacía estrellando el balón en el brazo de Camacho. Penalti, expulsión y empate. Segundo Tiempo: Pero nada más iniciarse el segundo tiempo -Sobregrau reforzó la defensa por la izquierda, siendo sacrificado Rodri-, otra acción letal de la pareja Rubén Castro-Roberto supuso el 2-1 para el Huesca. El ariete, tras recibir desde la izquierda, se sacó de la chistera un disparo envenenado fuera del área, raso y junto al palo. Imparable. El Castellón trató de rehacerse y dio un aviso con un centro de Baigorri desde la izquierda que se paseó por el área sin que Ulloa remachara. Calderón apostó por una nueva variante táctica, dos líneas de cuatro y Rubén en punta, con Ramón en escena en lugar de Roberto. Lo que hasta entonces había sido relativa comodidad, se tornó en sufrimiento. Aunque los oscenses se cobraron una ocasión en un balón colgado de Lalo que Rubén cazó al vuelo un tanto forzado, fue el Castellón quien en uno de sus arreones encontró una gatera por la que se metió con habilidad Mario Rosas para, tras varios regates, firmar el empate. Hasta el final apretó el Castellón con un Huesca muy mermado por el desgaste que llevaba en inferioridad y que tuvo que sacar a flote toda su capacidad de sacrificio para evitar males mayores. El empate, por la aclamación de la grada, dejó buen sabor. Signo inequívoco del sentido competitivo que supo aplicar el Huesca a su juego en su estreno en la categoría, sin desmerecer, con tiempo para pulir defectos. textos extraidos del periódico online:www.diariodelaltoaragón.es
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