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Fútbol; Un arranque explosivo Dos goles de Rubén Castro y Roberto en nueve minutos dan la primera victoria del Huesca y rompen la racha del EibarLlegó la primera victoria del Huesca en Segunda.
De nuevo la "doble R" -Rubén y Roberto-, en menos que canta un gallo, fue la encargada de hacer añicos al Eibar, que acudía con el aval de sus dos triunfos anteriores ante rivales de la talla de Elche y Tenerife.
Dos goles en un arranque explosivo que afianzaron a los oscenses. Hay motivos sobrados para seguir disfrutando de la fiesta del fútbol en El Alcoraz con un equipo que trabaja sin desmayo y transmite ilusión, carácter y pegada. S.D. HUESCA 2 S.E. EIBAR 0 S.D. Huesca: Eduardo, Edu Roldán, Corona (Paco, minuto 46), Chechu Dorado, Camacho, Luis Helguera, Sastre, Erice, José, Rubén Castro y Roberto (Vara, minuto 65) (Ripa, minuto 80).
S.D. Eibar: Zigor, Raúl García, Etxaniz (Sutil, minuto 46), Urzelai, Alaña (Toquero, minuto 67), Nacho Insa, Yagüe, Txiki, Carlos Rubén, Germán Beltrán y Carmelo (Tiko, minuto 71). ÁRBITRO: Lesma López (Colegio Madrileño). Amonestó por el Huesca a Camacho y Edu Roldán (2, expulsado en el minuto 63) y por el Eibar a Urzelai, Raúl García, Carlos Rubén y Natxo Insa. GOLES: 1-0 Minuto 4: Rubén Castro. 2-0 Minuto 9: Roberto. INCIDENCIAS: Tarde desapacible, fresca y con viento, con más de 4.000 aficionados en El Alcoraz. Vara tuvo que ser evacuado al Hospital San Jorge tras la conmoción que le causó un choque fortuito con Yagüe. Antonio Calderón presentó novedades en la alineación y dibujó, por delante del cuarteto defensivo hasta ahora fijo, un rombo en el que Luis Helguera se situaba por delante de la zaga, Sastre y Erice se movían a derecha e izquierda y en el vértice ofensivo José, con Rubén y Roberto en misión de ataque.
Helguera se convertía en la catapulta del equipo cuando había que ganar metros y se fajaba como tercer central cuando empujaba el Eibar.
Una valiosa aportación de experiencia y calidad para dar equilibrio y consistencia. Incluso para desahogar más la labor de un Erice que cubre todos los espacios habidos y por haber y de un Sastre que volvió a estar tan inmenso en su función creativa como omnipresente en las acciones de ataque.
De las botas de José, tras conexión con el balear, nació el magnífico pase que a los 4 minutos recogió Rubén en el área, escorado a la izquierda, para buscar posición de remate y ajustar con precisión el tiro en el primer gol de la tarde.
Y de Sastre partió cinco minutos después el pase al hueco que pilló Rubén Castro, quien entrando superó a Zigor con una vaselina y en la prolongación entró en escena Roberto para peinar el balón de cabeza y llevarlo al fondo de la red. El Huesca, pese a tener el viento en contra en este periodo, provocó un cortocircuito en la revolución que había planteado el Eibar, con una defensa de tres centrales y dos laterales más avanzados, signo inequívoco del respeto (o pánico) del entrenador armero hacia los estiletes azulgranas. Los oscenses ya habían hecho los deberes y con el 2-0 y todo un mundo por delante quien tenía que estirarse era el Eibar. Pero los ayer verdiblancos estaban fuera de onda y durante la primera parte no dieron señales de vida y estuvieron a merced de un Huesca que se sintió cómodo y sin verse agobiado. Al inicio de la segunda parte el Eibar volvió al dibujo de los éxitos con la entrada de Sutil por el costado izquierdo.
Pero el Huesca (Paco entró al eje de la zaga por unas molestias de Corona) estuvo muy cerca de hacer el tercero en una magnífica jugada, con Sastre otra vez protagonista en la apertura hacia Camacho y centro pasado de éste que cabeceó Rubén alto.
Txiki dio el primer aviso armero con un mal remate pero era el Huesca quien en hacía más daño. Rubén, por dos veces, tuvo el gol en su mano. Primero encaró a Zigor en una acción que terminó en córner y después se inventó una vaselina desde treinta metros. Y también por partida doble no le dieron validez a dos jugadas en las que el balón acabó dentro de la portería y fueron anuladas por el asistente.
Por medio, Edu Roldán vio la segunda tarjeta, con lo cual el Huesca tuvo que hacer un reajuste con la entrada de Vara al lateral y el sacrificio de Roberto. Pero el propio Vara tuvo que ceder después su puesto a Ripa tras un encontronazo con Yagüe del que salió conmocionado.
Camacho fue entonces el encargado de irse al flanco derecho. Mientras el Huesca movía sus piezas por las circunstancias, el Eibar introducía todo su arsenal (Toquero y Tiko) por efectivos de corte defensivo.
El Huesca no se descompuso pese a tener que moverse en inferioridad, ni siquiera pasó apuros, y se manejó cómodo y atento atrás ante un rival lanzado pero espeso y estrellado ante la muralla Textos extraidos del diario digital:www.diariodelaltoaragon.es
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