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Constancia y trabajo en el "Efecto Monzón" Hinaco CAM inicia una nueva etapa tras el adiós de Javier Bordes “No sabemos lo que tenemos”. Es una frase de un monzonero deportista y que vive el atletismo día y noche y a todas horas desde que siendo un chaval se acercó por casualidad a las pistas de atletismo para amamantarse del pecho de aquellos ‘locos’ que corrían y corrían en invierno y verano por unas pistas de ceniza y por los entornos de la Fuente del Saso. Este ‘loco’ por el pantalón corto y la camiseta con el triángulo que lleva insertado el Discóbolo impregnado en rojo y en la parte izquierda –junto al corazón – es de los únicos atletas que figuran en el ranking de todas las pruebas de velocidad, medio fondo y fondo e incluso en la de obstáculos, después de Eliseo, Oriach, y Adell. Los saltos no los ha probado, pero seguro que también tendría unos buenos registros. Ese es, y seguirá siendo Javier Bordes. Siempre ha sido fiel a su club, que se gestó allá por el año 42 del siglo pasado, y sus querencias las lleva muy adentro. El 1 de diciembre del año de gracia de 1996 tomaba el testigo de manos de Miguel Giral en los 4 por 1996 hasta el 1 de septiembre del 2008, en la presidencia del C.A.M. (después de dos años de Gestora), que ha pasado por las etapas del patrocinio de Polidux, Transbaso e Hinaco. Pasaba a la lista como quinto presidente del club que fundó otro ‘fanático’ que fue hechizado por Jesse Owens en la década de los 40 del siglo XX. Se trataba de Ernesto Bribián. El lunes 9 de septiembre de 1996, Javier Biordes, en entrevista al DIARIO DEL ALTOARAGÓN manifestaba: “Hay que seguir con nuestra trayectoria, la que se ha venido manteniendo durante los 52 años de existencia del club, renovándose en los aspectos puntuales que te marcan los tiempos, pero continuando con la seriedad y forma de actuar que se ha tenido”, siendo su preocupación cuidar la base “mediante la labor en los colegios. Es muy importante para hacer nuevos atletas”. Otro de los puntos primordiales en su ‘libro’ o agenda como presidente fue la ilusión por “mantener al equipo en Primera División. Monzón es una gran ciudad que puede presumir de un club con nivel nacional que para sí desearían muchos. Esto es un lujo y vamos a procurar mantenerlo. Todo ello pasa por potenciar a la gente joven que te garantice un buen futuro. Se trata de trabajar con la base, con la cantera, sin olvidarnos de la comarca y de la zona que siempre ha sido un buen filón proporcionando buenos atletas”. En su filosofía dijo entonces, y así lo ha mantenido hasta el 1 de septiembre pasado, entraba el “estar abiertos a todas las sugerencias. Formamos una Junta joven y dinámica con muchos deseos e ilusión de trabajar”. EL EFECTO MONZÓN Escribía nuestro compañero F.J. Porquet en el libro ‘El Efecto Monzón’ con motivo de cumplirse el 60 aniversario del C.A.M. que, “Ni la sombra del castillo es mágica y generadora de campeones, ni el agua de la Fuente del Saso se asemeja a una poción mágica redentora de males, ni Javier Moracho ni Eliseo, por citar dos nombres, han ganado carreras sin calzarse las zapatillas. El ‘Efecto Monzón’, ‘como todo en la vida’ (palabras de Ernestro Bribián), es sólo la consecuencia lógica de la más vieja de las fórmulas: la que suma constancia y trabajo. Así de simple. Así de humano”. Un ‘Efecto’ consecuencia de aquella semilla germinada en los años 40 que ha crecido y crecido en el devenir de los años hasta cruzar el umbral del siglo XXI con los mandatos sucesivos de Ernesto Bribián, José P. Blanc (fallecido), Francisco Manau, Miguel Giral y Javier Bordes. Cinco gladiadores con sueños e ilusiones que en todo momento han mantenido el santo y seña de su ‘juramento’: el atletismo y Monzón. Junto a ellos, los entrenadores, los Jueces y los cientos de atletas que desde los primeros cimientos, fueron y son el ‘agua viva y la sangre’ de un club que en las páginas de oro de su libro histórico tiene escritas muchas gestas, con el orgullo de un ‘Efecto’ que no tiene misterios: sólo la constancia, el trabajo, y la ilusión de una ‘locura’ que camina hacia las bodas de Diamante. De momento cuenta con la Medalla de Oro al Mérito Deportivo otorgada por el Gobierno de Aragón. LA ILUSIÓN Y TRABAJO DE 12 AÑOS EN EL C.A.M.: EL RETO QUE NOS UNE La expresión “el reto que nos une” puede definirse como el lema que grabó en su ‘escudo’ Javier Bordes al ponerse al frente del C.A.M., que explosionó de manera espectacular con las ayudas de Transbaso y en la actualidad con Hinaco. Un reto con los tres objetivos del momento de partida: Cuidar de la base; cuidar a los atletas federados y a los veteranos, y que la élite apoye”. El segundo objetivo señalado y siempre en la preocupación del club ha sido el mantener al equipo en Primera División. Hasta ahora continúa en la categoría y tiene sitio y lugar entre los primeros de España, gozando de todo el respeto y prestigio, incluso a niveles mundiales. Ahí están como pruebas, datos, ‘pelos’ y señales, los atletas desde Antonio Monter, José Enrique Blanc, Javier Moracho, Rosita Sierra, Eugenia Manau, Luis López, Álvaro Burrell, Javier Yerno, Eliseo Martín, Javider Gazol, Dani Martí, Élian Périz, y tantos y tantos cuya relación haría interminable esta reseña. Eliseo nos hizo vivir una ‘Noche Mágica en París’ que bien podría ser el título de una película, pero con secuencias rodadas en las pistas de Monzón junto a ‘Phondy’ y sus compañeros. Aquella noche París se rindió ante los encantos del rey Eliseo I, con las señas de Monzón Río Cinca. LOS "EFECTOS" DE UNA ÉPOCA El C.A.M. Hinaco, Monzón, los monzoneros, los de la comarca y otros de más allá, pueden vanagloriarse y tener el orgullo más subido que el propio Castillo Templario, de que en los últimos 12 años, bajo la presidencia de Javier Bordes, con la colaboración de su equipo de atletas, entrenadores, jueces, voluntarios, incluyendo asimismo el Patronato de Deportes, ha organizado, ¡atención al dato!, 4 campeonatos de España; una Copa de Europa de Pruebas Combinadas (con la ayuda del Patronato), encuentros de clasificación de la Liga de Clubes de Primera División, la 61 edición del Trofeo Ernesto Bribían (antes San Mateo), el 50 Cross del Turrón; el 46 Cross de Santa Bárbara; trofeos locales y los trofeos de los Campeonatos Locales. El C.A.M. fue el primer club de atletismo de España que ‘colgó’ su página web en Internet, antes que la de la Federación Española; le fue otorgada la Medalla del Mérito Deportivo por el Gobierno de Aragón en el 2004, y ha sido distinguido o premiado en todas las Galas del Deporte aragonés y del Alto Aragón organizadas por la Asociación de la Prensa Deportiva, y sus propias Galas como club han gozado de brillantez, distinguiendo a todos sus atletas, jueces y entrenadores en cada una de ellas. Es un club que ha procurado dotar de los materiales precisos, tanto en la pista como en el gimnasio para que los atletas puedan ejercitar sus mantenimientos físicos. Ahora falta la ‘calle 9’. Tampoco hay que olvidar que fue uno de los primeros clubes de España en disponer del videofinish que completan las disponibilidades para poder acoger eventos incluso a nivel internacional como lo fue el de la Copa de Europa de Pruebas Combinadas de Segunda División. En 1997, cuando se solicitó el Campeonato de España Juvenil, ‘algunos’ se extrañaron y arguyeron que Monzón no era lugar para albergar el campeonato por falta de plazas hoteleras, pero el ‘Efecto Monzón’ era mucho efecto a todos los niveles y se celebró con total éxito. El pasado día 1 de septiembre, con motivo de la finalización del periodo de los cuatro años establecidos en los estatutos y coincidiendo con el año de los Juegos Olímpicos, se procedió a la renovación de la Junta Directiva. Javier Bordes no presentó su candidatura a la presidencia y, después de una semana de vacío con una Junta Gestora, se eligió a José Antonio Andreu, y así al equipo que ha de acompañarle durante al menos durante el periodo de cuatro años. Javier Bordes, continúa siendo fiel, y siempre lo será, a su lema del "reto que nos une". Textos extraidos del diario digital:www.diariodelaltoaragon.es
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