|
Con esperanzas y dudas Obearagón Huesca deja entrever aspectos positivos y errores ante un rival más completo OBEARAGÓN HUESCA 31 GUADALAJARA 33 Obearagón Huesca: De Hita, Cid (3), Decsi (11, 3p), Sergio García (1), Runnberg (4, 1p), Espino (1), Ibai Cano (3) - equipo inicial- Mikalauskas (4), Ros, Garicano (3), Pato Martínez (1), Jorge Gómez (ps).
Guadalajara: García Lloria, Rivera (4, 2p), Rajic (2), Llorens (3, 1p), Epeldegui (1), Vallés (1), Basmalis - equipo inicial- Castellá (2), Reig (3), Donaire (2), De la Salud (5), Barba (2), Canzoniero (ps), Beret, Razola y Gómez. ÁRBITROS: Bolado y Romeo. Excluyeron a Decsi (2), Espino (2) y Ros, del Obearagón Huesca y a Pedragosa y Castellá, del Guadalajara. PARCIALES: 2-2, 4-6, 6-9, 8-11, 11-14, 14-17 (descanso), 16-21, 19-25, 22-27, 25-27, 27-30 y 31-33. INCIDENCIAS: Presentación del Obearagón Huesca, con poco público en las gradas y la presencia del alcalde de Huesca, Fernando Elboj. Obearagón Huesca se presentó ante su afición dejando notas positivas y negativas en un duelo típico de la pretemporada y en el que su rival, un Guadalajara con una plantilla más numerosa y mucho potencial, se mostró algo superior. En las gradas había curiosidad entre los más fieles por ver un equipo remozado y que quiere ser muy distinto del anterior, pese a que mantiene a muchos jugadores. El cambio debe partir del banquillo, donde ayer volvía a estar Txema Senosiain. El técnico navarro encarna el balonmano de intensidad defensiva, de agresividad y de ideas claras, aunque ayer el equipo no pudo plasmarlo en el campo o al menos no en la medida que se espera. El duelo de ayer tuvo demasiado de amistoso, sobre todo en lo que a tensión defensiva se refiere y el Guadalajara salió ganando en un intercambio de goles fáciles, quizá porque tenía más donde elegir a la hora de definir. Los castellano manchegos alcanzaron la categoría con un excelente equipo y lo han reforzado significativamente para este año. Son claros candidatos a estar entre los primeros por la presencia en sus filas de De la Salud, Rajic, Rivera, Pedragosa, Vallés y otro buen puñado de jugadores de calidad y con experiencia. Más indefinida se presenta de momento la posición de un Obearagón con una plantilla a la que las restricciones económicas dejan algo corto de banquillo, especialmente en la primera línea. Del intercambio de goles inicial salió airoso el Guadalajara, que acabó tomando ventaja antes del ecuador de la primera mitad. Obearagón defendía en 6-0, pero daba excesivas facilidades por la falta de agresividad, que sólo se produjo a ratos. En ataque el equipo oscense tuvo ratos buenos y la mejor noticia fue comprobar el estado de un Gabor Decsi que parece distinto al del año pasado. El húngaro estuvo excepcional tanto como lateral, su posición natural como adaptado al pivote y aprovechó su potencia para marchacar la portería rival, con 11 goles a lo largo del partido. El resto de la primera línea estuvo más espesa, con algunas pérdidas de Runnberg y Espino y pinceladas buenas de Mikalauskas,mezcladas con otras de falta de decisión. El joven Ros tuvo una actuación aseada como central. En la segunda línea tuvieron momentos de brillo los extremos, tanto Garicano, como Cid y Cano, éste último cumpliendo también como lateral, dentro de las limitaciones que impone la adaptación. Tampoco desentonó en el pivote la juventud de Sergio García. Las distancias entre ambos equipos se mantuvieron desde que el Guadalajara tomó ventaja en un arco de entre tres y hasta siete goles (18-25). Una mejoría defensiva, que propiciaron también intervenciones de Jorge Gómez bajo palos, sirvieron para que el equipo oscense redujera distancias y se metiera en la pelea por el triunfo, aunque entonces varios errores en el pase, los fallos en los lanzamientos de siete metros y, en general, la mayor solidez del Guadalajara, impidieron la remontada. Obearagón debe mejorar, aunque parece que hay madera y también hay que decirlo, que vendrían muy bien un par de refuerzos. textos extraidos del periódico online:www.elaltoaragón.es
|